En diseño gráfico, el color es un elemento fundamental para nuestros proyectos. La elección del color correcto es la base para un buen diseño, de la misma forma que una mala elección de color puede dañarlo.

 

Es por eso que todo diseñador debe poner especial cuidado al determinar su paleta de colores, es decir, un conjunto de colores y tonalidades elegidas para su diseño.

 

Hay infinidad de paletas de colores, pero existe también una ciencia que explica por qué nos resultan más o menos atractivos ciertos colores cuando se combinan, teniendo en mente el círculo cromático. El círculo cromático se trata de una representación ordenada y circular de los colores de acuerdo con su matiz o tono, en donde se representa a los colores primarios y sus derivados.

 

Así, nos encontramos con estos tipos de paletas:

 

La paleta monocromática es la que solo utiliza un color en todos sus matices posibles. Mezclando un mismo color con colores blancos, negros y grises conseguimos otros tonos que siguen considerándose el mismo color.

 

 

La paleta complementaria es la que usa colores que se encuentran entre sí en los extremos opuestos del círculo cromático. Esta combinación crea contrastes interesantes, pero también son arriesgados de usar y se recomienda su moderación.

 

Paleta complementaria

 

La paleta análoga es aquella que usa colores análogos, es decir, colores que en el círculo cromático se encuentran al lado los unos de los otros. Se recomienda escoger un color dominante, un segundo color que sustente y un tercero que combinan a la perfección, a la vez que se mezclan sutilmente.

 

Paleta análoga