Si a la hora de plantearnos un proyecto no contamos con tipografías de pago a nuestra disposición, podemos tener grandes contratiempos, es por eso que hoy os queremos hablar de una solución a las tipografías de pago. Las llamadas tipografías con copyleft son una genial solución a las tipografías de pago ya que podemos emplearlas sin necesidad de hacer un desembolso.

 

En primer lugar, hay que definir lo que es el copyleft para después poder entender los diferentes tipos de copyleft que existen. Bien, el copyleft es un tipo de licencia de uso que permite el uso, reproducción e incluso la modificación y venta de esa modificación, de un contenido artístico.

 

El contenido copyleft puede ser reproducido e incluso modificado

 

Teniendo claro qué es el copyleft, podemos ahora hablar de algunos de los tipos de copyleft que existen, y para ello usaremos como ejemplo las licencias de uso que ofrece la empresa Creative Commons (existen otras empresas que ofrecen licencias libres como Apache). Los diferentes tipos de copyleft de Creative Commons van desde la Atribución (CC BY) donde tienes prácticamente libertad absoluta, hasta la Atribución No Comercial No Derivada(CC BY NC ND) donde debes citar al autor, pero no puedes modificar su trabajo.
Con esto en consideración, podemos preguntarnos donde queda el uso de las tipografías piratas. Bien, aunque existen tipografías con copyleft, cierto es que existe una amplia selección de fuentes tipográficas de pago, ya sea de manera directa o indirecta. Por ejemplo, Office tiene de manera predeterminada el uso de ciertas tipografías de pago, sin embargo, no podremos utilizar estas tipografías más que en diseños y no una web directamente, puesto que esto sería considerado distribución al poderse sacar esta tipografía de pago a través de nuestro portal. Así pues, si el uso de tipografías de pago es algo que está fuera de nuestro alcance, muchas veces optaremos por emplear tipografías piratas, pero solo debemos emplearlas en bocetos o pruebas, puesto que su uso comercial es ilegal si no se tiene licencia.

 

En definitiva, la mejor solución es comprobar en primer lugar qué licencias tipográficas tengo, gracias a los paquetes de tipografías de los programas de los que tenga licencia de uso. Después puedo buscar tipografías de uso libre, ya sea porque sean fuentes tipográficas sin copyright o bien porque sean tipografías con copyleft. Y el último paso sería emplear, de manera ilegal recordemos, alguna fuente tipográfica de pago para hacer pruebas, y si estamos decididos, lanzarnos a pagar por su licencia. Pero lo más importante es que nunca uséis tipografías piratas en vuestros proyectos.