Hoy en día podemos encontrar diferentes tipos de papel. No todos los papeles tienen el mismo peso, gramaje, composición y características, ya que sus usos son muy variados. Existen papeles que al soportar tintas muy corrosivas y viscosas necesitan un grosos contundente para tener una mayor durabilidad en el tiempo. Otros tipos de papel son muy manejados y manipulados, como los catálogos o los libros, por lo que también tendrán unas características especiales.

Cada papel necesita unas características dependiendo del uso que deba tener. A continuación, vamos a ver una serie de papeles cotidianos, de características muy variadas y con composiciones muy diferenciadas debido al uso que se le va a dar.

El papel de periódico

Un claro ejemplo de papel de uso cotidiano es el papel de periódico. Delicado en el pasado, pero mejorado con el paso del tiempo. El papel de periódico tradicional es de mayor delgadez, por lo que también es uno de los más débiles y propensos al deterioro. Actualmente, en algunas ediciones, se usa el papel de periódico mejorado. Este tipo de papel se usa en las ediciones a color de páginas destacadas de los diarios. Su gramaje y brillo es mayor, lo que hace que su durabilidad y resistencia sea también mayor.

Papel Couché, Satinado o Estucado

Este tipo de papel es de los mas utilizados en la imprenta para imprimir. Posee gran capacidad de poder ser impreso con diferentes tintas y pigmentos. También, su durabilidad hace que sea muy resistente a todo tipo de impresiones y usos. Su apariencia final tras su impresión lo hace un papel muy atractivo, ya que puede adquirir una apariencia de brillo o mate. Su única inconveniencia es el tiempo que necesita de secado para que la tinta quede impregnada y pegada al papel. Su uso más cotidiano es revistas, sobrecubiertas, enciclopedias, catálogos o libros.

Papel Offset

Este tipo de papel es también de uso muy cotidiano. Su característica principal es su porosidad, lo que lo hace ideal para la impresión de textos y como papel de lectura. Su color blanco es muy potente, pero no brilla con tanta intensidad como el Couché. También se utiliza principalmente para la impresión de documentos, no siendo recomendable para imprimir imágenes. Su uso más común es para la impresión de textos, fotocopias, impresión laser o sobres.