La estrecha relación entre el mundo de la música y el arte gráfico es obra de Alex Steinweiss quien, en 1938, como director de arte de Columbia Records, introduciría el concepto del diseño de las portadas de los discos que, hasta entonces, solo era un recorte circular con información sobre el vinilo. Casi un siglo después, el concepto, sigue presente en nuestra música y nos ha regalado varias ilustraciones que han pasado a la historia. Repasamos algunos diseños de portadas de discos que ejemplifican esta fusión del diseño gráfico y la música.

The Dark Side of the Moon (Pink Floyd, 1973)

El equipo de Storm Thorgerson fue el responsable de una de las portadas de álbumes de música más conocidas y relevantes de las últimas décadas. La banda no quería una fotografía de ellos para su portada y, entre diversas opciones, el famoso prisma fue el seleccionado por los músicos cuando el equipo de diseñadores gráficos presentó sus bocetos.

The Dark Side of the Moon (Pink Floyd, 1973)

Esta mítica portada resume en ella el espectáculo de luces de Pink Floyd, la sencillez que la banda quería en su disco, las letras que el mismo contenía, la ambición y también la locura.

Unknown Pleasures (Joy Division, 1979)

El primer disco de Joy Division esconde una apasionante historia tras su portada. Peter Saville, el diseñador tras la ilustración, tomó la imagen de una enciclopedia invirtiendo sus colores. La curiosa ilustración corresponde a la señal de un púlsar (y no es uno cualquiera, se trata del PSR B1919+21, el primero del cual se tiene constancia).

Unknown Pleasures (Joy Division, 1979)

La carátula del LP (y sus ediciones en CD, casete, etc.) resultante fue un rotundo éxito pues la imagen desata una especial atracción magnética y el famoso grupo se sintió identificado inmediatamente con su misterioso halo y sus brillantes trazos en un trasfondo de absoluta oscuridad.

Demon Days (Gorillaz, 2005)

La banda virtual que fue fundada por el cantante Damon Albarn y el diseñador Jamie Hewlett es un caso muy especial. El diseño del grupo cobra en este caso un papel principal y requiere tanto trabajo como las piezas musicales para dotar a sus componentes de profundidad y una marcada personalidad.

Demon Days (Gorillaz, 2005)

Una de las portadas más recordadas es la de Demon Days, donde se ejemplificaba el distanciamiento debido al éxito del grupo con la separación, con los marcos negros, de los personajes. Un diseño evidentemente inspirado en el conocido ‘’Let It Be’’ de The Beatles que deja entrever como una imaginativa disposición y unos diseños de portadas de discos sencillos pero atrayentes pueden ser más sofisticados que unos complicados trazos.

Mismo Sitio, Distinto Lugar (Vetusta Morla, 2017)

La banda madrileña que recibió el Premio Gràffica 2019 por su trabajo en las artes visuales de tipografía, packaging e ilustraciones que son parte vital de la experiencia de su arte. La portada de su disco ‘’Mismo Sitio, Distinto Lugar’’ realizada por Rubén Chumillas y trabajada con acrílico y gouache con un último paso de edición digital consigue condensar la inspiradora poesía de las canciones que contiene el disco en un preciosista impacto visual.

Mismo Sitio, Distinto Lugar (Vetusta Morla, 2017)