ESTUCHE-PETRER-1Cuando un consumidor entra en un supermercado (o cualquier tipo de local), se encuentra con cientos de productos que compiten en los estantes intentando captar su atención. Muchos pueden pensar que se trata de simples estantes en los que se ubican las distintas opciones, pero las empresas tienen muy en claro que allí se dirime una batalla importante. La gran cuestión para toda marca es: ¿Cómo logro que el cliente me elija frente a las otras posibilidades? Es por eso que nada es al azar: cualquier detalle mínimo se convierte en un arma que apunta directamente a los sentidos de las personas.Son muchos los aspectos que se deben tener en cuenta, pero sin dudas una de las cuestiones clave es recordar que el recorrido de los consumidores por el supermercado suele ser muy veloz. Si se tiene esto presente, se entiende por qué es necesario poner “toda la carne en el asador” en este momento. “El tiempo de impacto es muy corto y las empresas tienen solo algunos segundos”, son instantes que resultan decisivos: cada segundo vale oro y debe ser aprovechado cuidadosamente para obtener la tan preciada atención del cliente.

 

La importancia de un “buen envase”
Atractivo, funcional y simple: esas son las características básicas que debe tener todo buen envase. ¿Por qué es tan importante? Porque generar una buena primera impresión es la mejor puerta de entrada para una marca a la hora de poner su producto en exhibición. A través del packaging, “lo que se tiene que lograr es que el producto se venda por sí solo”.

 

Compitiendo con “nombres instalados”
Las marcas que ya cuentan con un cierto reconocimiento tienen una clara ventaja sobre el resto. Pero aquellas que buscan posicionarse en la mente de los consumidores también tienen en los estantes una oportunidad de crecer. El espacio en el estante es muy pequeño y si se comparte con firmas más conocidas, el lugar que se les otorga a los productos es aún menor. Es por eso que resulta más necesario todavía para las empresas que están creciendo distinguirse a través del packaging. La idea básica sería intentar “seducir” al cliente a través de los ojos.

 Investigar el mercado y la competencia
Es conveniente no solo diseñar desde el ordenador, sino acercarse directamente a los puntos de venta. Uno de los beneficios de conocer el mercado en detalle es la posibilidad de observar con atención los envases que utiliza la competencia. Éste no es un tema menor: siempre es útil mirar a las otras marcas para ver cómo uno se puede diferenciar de ellas. Estudiar cuáles son los colores que eligen otras firmas y buscar tonos diferentes ya que, si no, el consumidor puede pensar que se trata de una copia de una empresa grande.

 

 Una visión 360°
El análisis de mercado es solo el inicio del proceso de elaboración de un packaging ideal. Luego se inicia una segunda etapa, más enfocada en el producto que se quiere vender y en el público objetivo al que está dirigido. En este punto es conveniente tener una “visión 360°”, en la cual se evalúan los costes, las características del producto, así como también las de la cultura en la cual se va a implementar ese envase. Si bien este tema puede parecer a primera vista un detalle, es necesario prestarle la debida atención, ya que desde la forma hasta el color, cada punto del packaging debe ser adecuado a las normas sociales del mercado en el cual se busca ingresar. De lo contrario no funcionará.