El imperativo de las prácticas sostenibles en la manufactura del papel

Las medidas adoptadas para la producción sostenible del papel tienen un impacto profundo sobre el medio ambiente. En la actualidad, la industria papelera ha realizado importantes avances para implementar medidas que aseguren de manera efectiva la disponibilidad de estos recursos naturales renovables.

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El sector de la  producción de pulpa y papel suele tener todas las miradas dirigidas a evaluar su contribución en la sostenibilidad y en el cuidado del medio ambiente. El papel y el cartón son productos que benefician económica y ambientalmente a la sociedad. Son una materia prima renovable,  reutilizable, reciclable y biodegradable.

El papel, más verde que nunca. Gráficas Azorín

Acciones de la industria papelera

La industria papelera, debido a su gran volumen de producción, tiene un impacto profundo sobre el medio ambiente. Este sector industrial, consume enormes cantidades de fibra de madera, además de numerosos litros de agua; por lo que su producción sostenible se hace más que necesaria.

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Actualmente, la industria papelera avanza de manera notable en la puesta en marcha de actuaciones  efectivas para la conservación y mejora de los recursos naturales renovables.

El papel, más verde que nunca. Gráficas Azorín

Bosques administrados

Muchas de las grandes empresas papeleras en el mundo administran los bosques de donde obtienen la madera y la fibra que requieren en sus procesos de producción. Esta iniciativa asegura que no se corten más árboles que los que se plantan. Asimismo, la presencia de extensos bosques administrados contribuye a la absorción del dióxido de carbono presente en la atmósfera.
De igual forma, muchos productores de papel que acuden a proveedores externos para la adquisición de la pulpa están participando en programas que promueven el manejo sostenible de los bosques, como los que adelantan el Consejo para la Administración Forestal y el Programa de Reconocimiento de Certificación Forestal (FSC y PECF, por sus siglas en inglés). Al adherirse a iniciativas como la certificación de la cadena de custodia, los papeleros aseguran que las materias primas suministradas cumplan con principios de preservación de diversidad biológica, protección de bosques nativos, respeto por las comunidades aborígenes y contribución a la reducción del cambio climático.

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Fibras recicladas

Otra práctica adoptada por muchas empresas papeleras para reducir la presión sobre los bosques consiste en aumentar el reciclaje y producir cada día más papeles con un alto contenido de materias primas recicladas. Las fibras de madera utilizadas en la fabricación de papeles pueden reciclarse hasta siete veces antes de perder sus propiedades de resistencia, lo que incide de manera muy positiva en la preservación de las fuentes de obtención de la madera.

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Hay que señalar, sin embargo, que la calidad del papel se relaciona directa

mente con el uso de fibras nuevas, mientras más alta sea la calidad del papel, mayor será el número de fibras nuevas requerido. No obstante, existe en el mercado una amplia variedad de papeles con contenido reciclado que se utilizan eficientemente en la producción de bienes impresos y empaques y que son muy funcionales y de muy alta calidad.

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Recursos alternativos

Otra opción amigable con la naturaleza, que evita el empleo de recursos forestales para la fabricación de papel, es la utilización de materias primas alternativas, abundantes en la naturaleza. Sirva como ejemplo el bagazo de caña de azúcar, subproducto de la industria azucarera, ampliamente extendida en muchos países del mundo, que es desmedulado y limpiado para luego ser convertido en pulpa celulósica y utilizado en la fabricación de diversos tipos de papeles biodegradables y reciclables.

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Manejo eficiente del agua

El uso intensivo de agua a lo largo de todos los procesos de producción ha hecho del sector papelero el principal consumidor industrial de este recurso. Los vertidos, en consecuencia, representan un factor fundamental en la protección ambiental, que muchas empresas han abordado mediante procesos de limpieza antes de efectuarlos. Estas medidas se complementan con métodos de producción que permiten reducir el consumo.

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En varias papeleras de Estados Unidos se consiguen reducciones en sus molinos de casi el 50% en el agua utilizada para producir cada tonelada de papel; el sector europeo, por su parte, además de reducir el consumo de agua, recicla y reutiliza el 95% de dicho consumo.

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Otras empresas elaboran productos para la agricultura mediante el reciclaje de las fibras desechadas en la producción de papel: Mezclando las fibras presentes en las aguas residuales con materiales orgánicos creando abonos para fertilizar los cultivos de las granjas.

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Blanqueamiento y brillo mejorados

El uso de cloro para los procesos de blanqueamiento y brillo de la pulpa del papel fue una práctica común hasta la década pasada, lo que generaba una serie de subproductos indeseados que hacían de las industrias papeleras grandes contaminantes a través de los vertimientos de aguas. Hoy es común la utilización de productos más inocuos en la producción de papeles con fibras vírgenes y la fabricación completamente libre de cloro de las referencias producidas con fibras recicladas.

El papel, más verde que nunca. Gráficas Azorín

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Emisiones reducidas

Muchas empresas papeleras de todo el mundo, especialmente en USA, Europa y Australia, se acogen a programas que piden a los participantes hacer una evaluación de sus emisiones de gases de efecto invernadero y desarrollar planes para su reducción. Junto a este compromiso de control de las emisiones en sitios de combustión como calderas, se intenta sustituir las fuentes de energía convencionales por otras renovables, como las fuentes eólicas y las instalaciones de paneles solares.

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El ejemplo europeo

En su último Informe de Sostenibilidad publicado en noviembre pasado, la Confederación Europea de Industrias Papeleras (Cepi, por su sigla en inglés) presentó un balance de los indicadores y objetivos logrados en años recientes donde se advertía el cumplimiento de los propósitos de mejoramiento continuo establecidos para el conjunto de la industria. Acogiéndose a los criterios de presentación de la información de la Global Reporting Initiative (GRI), que incluye mediciones detalladas en las áreas económica, social y ambiental, el informe de la Cepi revela logros destacados de la industria papelera en aspectos como la reducción de emisiones de CO2 y óxidos de nitrógeno, la autosuficiencia en la generación de energía eléctrica, la disminución en el uso de energías primarias e índices de reciclaje superiores a 60%, entre otros aspectos evaluados.

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La alta calificación que el informe recibió del GRI constituye un ejemplo del rigor de la industria en la recolección de la información sobre su desempeño sostenible y, al decir de los directivos de la confederación,  “una muestra de la credibilidad y transparencia de la industria” y de su “capacidad de adaptarse y responder a los desafíos, sin dejar de producir sosteniblemente para beneficio de la sociedad”.