Hoy en día vemos iconos en todas partes (sitios web, carteles, panfletos, televisión…) Los iconos permiten captar la atención del público y transmitir información de una manera más veloz y visual. Son muy útiles en situaciones en las que no tenemos mucho espacio o queremos transmitir una buena cantidad de opciones de manera cómoda. La iconografía se encarga del diseño y adecuación de iconos.

 

Según la iconografía podemos definir un icono como “una representación gráfica de un signo o símbolo que permite optimizar la asimilación de un mensaje en un proceso comunicativo, mediante un elemento gráfico simplificado”.

 

Hay ocasiones en las que los iconos son necesarios para conseguir transmitir una información de la forma que queremos. Los iconos también pueden convertirse en un sello de identidad. Pueden, por ejemplo, adecuarse a determinadas ideas haciendo uso de colores y otros aspectos estéticos para dotar de personalidad a una marca. De esta forma se consigue que el público objetivo asocie rápidamente el icono con la marca.

 

 

 

Ya que los iconos deben expresar con precisión lo que se intenta representar, a la hora de definirlos debemos realizar una reflexión previa para pensar ciertas cuestiones: ¿para qué se usarán esos iconos?, ¿a qué público están enfocados?, ¿en qué contexto se van a situar?… Cuanto más específicos seamos visualizando el icono, más rápido y efectivo será el proceso de diseño.

 

En iconografía también debemos decidir el tipo de lenguaje que vamos a usar para comunicar el mensaje que transmitirá el icono. Si queremos representar objetos físicos, crearemos iconos en lenguaje literal. Así, el icono será perfectamente reconocible para quien lo vea. Por otro lado, si lo que queremos es representar un concepto abstracto deberemos usar el lenguaje retórico o figurado. Este se caracteriza por el uso de recursos y expresiones que nos permiten llegar al público de una manera más intelectual o sentimental. En estos casos es normal el uso de la signatura verbal para que, junto con el icono, envíen un mensaje claro.

 

Cada diseñador usa su propio estilo a la hora de la creación del diseño final, de la misma forma que cada encargo requiere una estética determinada. Esto supone que la comunicación entre ambas partes debe ser uno de los pilares en los que se base la iconografía. Independientemente de esto, la iconografía dicta que cualquier icono debe ser visualmente sencillo y transmitir con fuerza su significado.