Actualmente, la producción de comunicaciones visuales consiste esencialmente en elementos publicitarios. Sin embargo, hay que diferenciar la publicidad del diseño gráfico pues este bebe de las corrientes sociales de las diferentes sociedades del mundo, estructurándose a sí misma en un cambio constante de manera autónoma y diversificada. La función social del diseño gráfico es la que permite transmitir mensajes visuales que la sociedad interpreta y altera su punto de vista, deconstruyendo y reconstruyendo en favor de la evolución de la propia sociedad. Es decir, el diseño gráfico sirve como difusor de la realidad social predominante aunque también puede servir de voz para las formas de pensamiento minoristas o excluidas.

 

Los diseñadores publicitarios obedecen primeramente a las exigencias de lo que deben publicitar (un producto o servicio) pero tras esto, el ingenio y la creatividad del propio diseñador es el que marca el estilo que la sociedad aceptará o rechazará pero que, ante todo, interpretará. La publicidad se presenta como un transporte para el mensaje pero es el propio mensaje el que es capaz de llegar a las personas y transmitirles algo, de comunicar, y es aquí donde cobra especial relevancia el diseño gráfico.

 

En el modo de comunicar del diseño gráfico cabe todo. La posibilidad de comunicar tanto del pasado como del presente y del futuro, de los conceptos como amor, amistad, guerra, lucha, hambre, muerte, vida, sano, e incluso para diferenciar bueno y malo. En un diseño pueden coexistir elementos que históricamente han sido imposibles de unificar o inimaginados hasta el momento y esto permite la expansión de la cultura, nuevas formas de pensamiento y, en definitiva, un alterador de la percepción social.

 

La fuerza del diseño gráfico está en su posibilidad de transcender de lo gráfico propiamente dicho. Su verdadera función en la sociedad es la de transmitir más allá de la propia idea plasmada. Aunque los diseños estén subordinados a las necesidades publicitarias pueden contener un mensaje cívico, educativo y de innovación social, rompiendo moldes y capacitando al propio diseño de un valor mucho más allá del publicitario.

En Gráficas Azorín siempre nos mantenemos actualizados para conocer las funciones sociales del diseño.