Rugoso, suave, brillante, mate, …  No existe una respuesta objetiva a la pregunta de qué superficie del papel es la mejor. La decisión depende de qué se quiere decir y qué imagen se desea transmitir.

 

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¿Qué tipo de superficie de papel se ajusta mejor a su imagen? Antes de asumir una opción que cumpla con sus propósitos, descubra cómo se imprimirá sobre ella. De lo contrario puede encontrar inconvenientes en el camino, en particular si tiene requerimientos especiales de legibilidad o de reproducción de las imágenes.

 

El papel básico

 

Todos los papeles comienzan en su estado básico. Si no hacemos nada más con ellos, tendremos algo así como un papel con una superficie más bien áspera, semejante a la de una tabla sin cepillar. El grado de rugosidad de la superficie del papel depende de la composición de la pulpa, es decir, del grado de finura con el que se han molido las fibras y de si la superficie ha sido suavizada de alguna manera en la etapa final de su fabricación.

 
Un papel sin recubrimiento conserva gran parte de su condición original. La superficie es mate y no reflectora, el papel brinda una sensación suave y amable, natural; es grueso y agradable cuando se manipula. ¿Qué puede imprimirse sobre un papel sin recubrir? Casi cualquier cosa, en tanto tenga presente que está manejando un sustrato sin uniformidad, que hace difícil cubrir las ondas y las crestas con una capa uniforme de tinta. Si usted aplica demasiada tinta para cubrir adecuadamente las crestas, la tinta se secará muy lentamente y hará que se presenten repintes en el material impreso. La falta de uniformidad genera también ganancia de punto y, si los puntos de la trama de impresión se acercan demasiado entre sí, existe el riesgo de que se fusionen.

 
En términos prácticos, lo que esto significa es que debe pensarlo dos veces antes de imprimir imágenes en color sobre un papel sin recubrir (sin estucar). Si las imágenes son muy coloridas y usted desea que se vean lo más parecidas posible a los originales, será más seguro si se decide por otro papel. Pero si tiene otras intenciones, como aprovechar la sensación cálida y natural de la superficie simple del papel, entonces puede estar bien la impresión de las imágenes en un papel sin recubrimiento. Si fuera así, habrá que utilizar una trama gruesa y tan poca tinta como sea posible.

 
Mayor suavidad con el recubrimiento

 

La superficie de un papel puede suavizarse con la aplicación de un recubrimiento (estucado) ligero, algo semejante a alisar una pared antes de pintarla. El grado de suavidad que alcance la superficie dependerá de la superficie misma del papel base y de cuánto estucado se aplique. Sin embargo, no pueden obtenerse buenos resultados sólo con poner grandes cantidades de estucado sobre un papel básico sin uniformidad. Esto produciría únicamente una capa de recubrimiento de espesor variable, que haría que la superficie absorbiera la tinta sin uniformidad.

 

Luego de ser recubierta, la superficie del papel se suaviza por lo general bajo una presión ligera entre los rodillos (calandrado). Asumiendo que el papel no esté sujeto a un mayor tratamiento, tendremos un papel mate que sigue conservando en gran medida su apariencia original. Será grueso y rígido, con una superficie no reflectora que facilita la lectura. Sin embargo, a diferencia de los papeles sin recubrimiento (no estucados), reproducirá las imágenes de manera más fiel con respecto a los originales. Con una superficie mucho más suave, la tinta cubrirá mejor y los puntos de la trama se diferenciarán mejor, lo que se traduce en una mejor intensidad del color y mayor nitidez en los detalles de las imágenes.

 
El estucado también le permite a la tinta un secado más rápido. El papel estucado mate es, por tanto, una opción más segura que la del papel no estucado, si se quiere tener una imagen más parecida a la original. Adicionalmente, la superficie estucada permite mayor legibilidad y resiste mejor el desgaste, conservando también en gran medida la condición original del papel.

 

Mayor suavidad y brillo

 

Para hacer la superficie aún más suave, un papel recubierto (estucado) se pasa bajo gran presión a través de varios rodillos (calandrado). La superficie puede modificarse de acuerdo con los tipos de rodillos que se empleen; rodillos duros para dar brillo, rodillos suaves para papeles mate seda. En los papeles totalmente estucados (o con recubrimientos múltiples), la capa es por lo general más gruesa que la de los papeles estucados mate. Dado que la superficie es extremadamente suave, la tinta de impresión cubre muy bien y los puntos de trama se realzan. La superficie brillante refleja mejor la luz y el contraste entre las áreas de impresión y de no-impresión se incrementa. Además, ya que puede utilizarse una trama dde impresión muy fina, con un mayor número de puntos diminutos, se obtienen una intensidad más alta del color e imágenes con mayor riqueza en los detalles.

 

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A diferencia de los papeles no estucados y estucados mate, el papel calandrado (estucado brillo) pierde gran parte de su condición original al ser prensado. Se torna más delgado y no proporciona la misma sensación cuando se manipula. De otra parte, la superficie completamente brillante resiste mucho más el desgaste.
Si usted desea asegurarse de que las imágenes resulten tan cercanas como sea posible a los originales, la mejor opción es una referencia de estucado brillante, que muestra una apariencia más fuerte y dura.

 

Acabados superficiales

 

Si no logra encontrar un papel con el tipo de superficie que está buscando, o si desea combinar diferentes acabados superficiales sobre el mismo papel, así como obtener efectos visuales especiales, no hay problema alguno. La mayoría de superficies del papel puede transformarse total o parcialmente por medio del barnizado, el plastificado (glasofonado), el stamping (termoimpresión) o el realzado (relieve).

 

Barnizado acrílico y barnizado UV

 


El barnizado se realiza usualmente para proteger la impresión y evitar el repintado desde una hoja impresa al respaldo de otra. El proceso de barnizado acrílico de máquina tiene lugar en una unidad de impresión más allá de las unidades de entintado, o por medio de una entrada adicional. El efecto visual es apenas perceptible, lo que constituye por supuesto la idea general.

 

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Pero el barnizado acrílico de máquina puede utilizarse también para obtener un contraste entre superficies mates y brillantes, barnizando por ejemplo con mate papeles brillantes, o barnizando con brillo imágenes impresas sobre papeles mates. En el último caso, habrá un lustre y un brillo adicionales en las imágenes, mientras que el texto conservará una fácil legibilidad. A pesar de que el barnizado acrílico puede efectuarse sobre cualquier papel, no es efectivo barnizar papeles sin recubrimiento si se trata de obtener un efecto visible.

 
Para un efecto más llamativo, es mejor barnizar en un proceso separado (y también más costoso), que es el barnizado UV. Se puede elegir entre barnices UV mates o brillantes, y éstos pueden aplicarse sobre toda la superficie o selectivamente en algunas partes de ésta. El papel no estucado puede también barnizarse con UV, siempre y cuando a la superficie se le haya hecho un tratamiento previo para evitar que el barniz sea absorbido totalmente por la superficie del papel. Vale la pena recordar que algunas tintas de impresión cambian cuando se barnizan con UV.

 

Plastificado (o glasofonado)

 


Plastificado es el proceso de aplicar una película plástica transparente a un papel bajo calor y presión en una prensa calandradora. La película puede ser brillante, mate o estampada. La laminación es más costosa que el barnizado, pero ofrece beneficios adicionales de protección contra la suciedad y el desgaste, a la vez que brinda un mayor efecto mate o brillante. Para obtener mejores resultados la superficie del papel debe ser muy suave, lo que deja fuera a las referencias de papel no estucado.

 

Stamping (o termoimpresión)
El stamping es el proceso de aplicar una capa delgada de película metálica a una parte o a la totalidad del papel. Esto se hace después de la impresión en una prensa especial que utiliza un cliché calentado. Este chiché puede tener un diseño muy intrincado y detallado; se puede aplicar stamping a textos de pequeño tamaño.
Puede igualmente aplicarse el astamping sobre áreas sólidas de varios colores, así como utilizarse stampings tramados.
Existe una amplia gama de películas (foils) para escoger. Los metálicos, usualmente de colores plateado y dorado, son los de empleo más corriente. También son populares los foils pigmentados, que parecen como tintas comunes de impresión y ofrecen una área sólida de color. Las películas para efectos especiales, tales como hologramas, presentan muchos patrones y colores. El stamping lacado, que es transparente, da a la superficie la apariencia de ser plastificada o barnizada UV.

 

 

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La mayoría de los papeles, cartones y muchos otros materiales admiten el stamping. Cuanto más suave sea el papel, más uniforme será el resultado. También puede aplicarse el stamping a superficies plastificadas y barnizadas, o –al contrario- barnizarse con UV áreas que hayan sido estampadas con foil.

 

Relieve (ó realzado)
El realzado consiste en la formación de áreas en relieve al presionar con un troquel un patrón sobre el papel. A menudo se combina con el stamping y se conoce en ese caso como stamping en relieve.
Aunque el relieve se puede aplicar a la mayoría de los papeles, los efectos más expresivos se obtienen con un papel relativamente grueso.