En las artes gráficas es muy importante la exactitud del color, ya que lo que vemos en la pantalla del ordenador nunca será idéntico en una hoja impresa. Es por ello que los diseñadores necesitan utilizar una clave de color estandarizada, como el sistema Pantone, que permite identificar colores para impresión por medio de un código determinado.

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Si utilizásemos tintas planas no encontraríamos problema para conseguir el color exacto, el impresor se encargaría de pedir al fabricante de tinta los Pantones necesarios o incluso lo fabricaría él mismo, tal y como ocurre en muchos talleres. Los diseñadores gráficos e imprentas suelen trabajar con distintas guías de referencia Pantone (coloquialmente conocidas como “pantoneras” o cartas Pantone), que consisten en tiras de papel-cartón de determinado gramaje y textura (coated, uncoated) con la impresión de una muestra de color, su nombre y formulas para obtenerlo (en porcentajes, gramos, etc).

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Pantone y CMYK en artes gráficas, Gráficas Azorín

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También hay que tener en cuenta que el color y tipo de papel sobre el que vayamos a trabajar puede influir en el resultado final, y que su uso supone un incremento de coste al tener que imprimir en cuatricromía, además de las tintas planas necesarias. Por ejemplo, seleccionaremos un “Pantone Solid” cuando vayamos a utilizar tintas planas, pero cuando la reproducción del color se produzca en CMYK escogeremos “Pantone Process”. En cuanto al tipo de papel usaremos “Coated” para papeles recubiertos o estucados y “Uncoated” para mates o no cubiertos.

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Por tanto, a la hora de diseñar logotipos o imágenes corporativas aconsejamos tener a mano una guía Pantone, como la “Color Bridge Euro” o la más reciente “Pantone Goe Bridge”. Así, podremos seleccionar y especificar el color final cuando pretendamos imprimir en CMYK, comprobando de este modo cómo se reproduce un color Pantone y comparándolo con su equivalencia en cuatricromía.

Pantone y CMYK en artes gráficas, Gráficas Azorín

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Para quedarnos más tranquilos, una buena idea es crear un PDF/X para enviar el trabajo a la imprenta con los colores gestionados previamente y ya convertidos a CMYK.  Por último, si tenemos dudas, siempre conviene pedir una prueba certificada de color para dar el visto bueno o, si el impresor lo permite, estar presentes para supervisar la primera impresión.

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Podemos afirmar que el Pantone está de moda, y que además es un recurso universalmente conocido y altamente útil. ¿Lo conocíais? ¿Habéis trabajado con él?