La Comisión Europea, a través del VII Programa Marco, está financiando un proyecto para fabricar papel inteligente. Pero tranquilos, no se trata de ningún papel que se escriba solo o algún tipo de documento que haga competencia a los archivos digitales. Este proyecto poco tiene que ver con la ciencia-ficción. Se centra en dotar al material, basado en fibras, de nuevas aplicaciones inteligentes a través de la incorporación de un novedoso sensor inalámbrico que pueda imprimirse mediante técnicas de impresión de alta calidad y de bajo coste.

 

El dispositivo en el que se centra este trabajo estará basado en un sustrato de papel y contará con una batería plana impresa, un dispositivo para enviar información de forma inalámbrica y un sensor impreso. En concreto, incluirá los avances más recientes en nanotecnología de impresión (encapsulación), modificación de la superficie del  papel, desarrollo de sensores, biotecnología (encapsulado de enzimas) y TIC (comunicación inalámbrica), todos ellos integrados en un sustrato de papel.

ropas

El proyecto ROPAS, con una duración de cuatro años (2011-2015), permitirá la generación de productos que ofrecen al consumidor la ventaja de ahorrar tiempo y de obtener más información sobre los envases y otros productos de la que es posible dar hoy en día, a un bajo coste adicional.  Pero no solo eso, sino que al mismo tiempo creará nuevos productos y nuevas áreas de negocio para impulsar la industria del papel y de las pastas papeleras.

 

El nuevo dispositivo servirá para crear varias aplicaciones de alto impacto en el ámbito de la seguridad, como por ejemplo etiquetas inteligentes anti-falsificación, integración de displays en el papel para informar al consumidor, o incluso hacer un rastreo y seguimiento inteligente de sobres para realizar una eficiente y segura gestión de los envíos.

 

Ésta más que interesante iniciativa puede que haga cambiar de opinión a ese sector de personas que piensan que la era del papel está llegando a su fin. Demostrando, no solo que aun queda mucho papel por imprimir, sino que además, la fusión entre lo digital y lo real no ha hecho más que empezar.

 

Fuente: Europapress