La impresión tridimensional ha supuesto una revolución que permite crear objetos sólidos modelados previamente por ordenador. Este sistema de impresión ofrece muchas soluciones  a graves problemas en diversos campos de la ciencia y la tecnología, acelerando y abaratando procesos que antes necesitaban de meses con grandes costos en modificaciones si era necesario realizarlas. Ahora bien, también es una tecnología en desarrollo que tiene que perfeccionarse y corregir algunos de los errores con el fin de servir como un referente de producción realmente optimizado. Uno de los problemas que supone la creación de estructuras en tres dimensiones es la realización de soportes de impresión 3D.

Consejos para la realización de soportes de impresión 3D

Una estructura de soporte cumple la función de formar las primeras capas en el aire además de soportar toda la creación para que no se desmorone y que se obtenga una pieza de calidad. Esto es más importante de lo que parece ya que, si no se cumplen los requisitos para su creación y establecimiento, pueden generar que la pieza se combe o se fracture, haciéndonos perder todo el proceso. Otro aspecto de las estructuras de soporte es la posibilidad de que estas marquen a la pieza al retirarse y es por ello que es necesario reducir al máximo el contacto entre la pieza y el soporte.

Estos soportes pueden añadirse antes o después del proceso de modelado, sin embargo, el colocarlos después favorece únicamente a la geometría de la pieza y no su funcionalidad. Al realizarlo de este modo, es muy probable que el resultado final sea a un nivel visual perfecto pero a un nivel funcional poco fiable debido a las condiciones en las que se ha construido. Sin los soportes, la estructura debe soportar por si misma todo el peso de la pieza y por lo tanto, empeorar sus condiciones físicas de funcionamiento.

Lo óptimo sería realizar creaciones tridimensionales que no necesitan de soportes pero, ¿es esto posible?

Actualmente no se ha encontrado una solución milagrosa que permita construir sin soportes, sin embargo, si que existen soluciones menores que contribuyen a la creación de piezas que utilicen el mínimo número de soportes posibles.

1. Diseño de estructuras autosustentadas.

Este tipo de diseño ofrece un mínimo de soportes que mantienen la pieza sustentada en soportes basados en el punto de gravedad. Esto permite crear piezas sólidas con el riesgo mínimo de fractura.

2. Soportes conectados a una lengüeta sacrificable.

Las piezas que se vayan a desarrollar estarán diseñadas para tener pequeñas lengüetas que, unidas a los soportes, mantendrán la estructura de forma óptima. Una vez acabado el diseño, estas lengüetas se retiran, obteniendo una pieza de calidad.